¿Y qué hay de la naturalidad? ¿No se supone que en el sexo hay que ser uno mismo? «Los principiantes deben recordar que se trata de relajarse, no de ser autocrítico«. El relato es una forma de descargar esa extraña responsabilidad que se siente al ser tímido y sentirse obligado a hablar. Ayuda a olvidarse de uno por un rato y centrarse en la fantasía, y en la otra persona.
Hablar solo
Un consejo original de esta experta es ensayar en soledad. «Creo que a mucha gente le entra la risa tonta cuando les digo que hablen sexy para sí mismos, ¡pero está bien! Trata de recordar la situación más excitante en la que te hayas encontrado y repásala poniéndole palabras. Relátala. O usa una escena soñada con alguien famoso, es una forma de eliminar el factor miedo de la ecuación. Estás solo, en tu mundo, sin nadie que te juzgue. ¡No te puedes equivocar! Si no practicas, estarás más nervioso en la cama: ‘¿y si no digo lo correcto? ¿Y si se ríe?'».