No te pongas presión. Hablar de ‘guarrerías’ es simplemente una forma de conseguir más de lo que te gusta. «Algunos están satisfechos sin ello y hablar es solo un complemento divertido, lo cual es genial, pero también puedes usarlo para pedir lo que quieres o para asegurarte de que el otro siga con lo que está haciendo».

El consejo número uno para los novatos en la charla excitante es este: «Lo más fácil para iniciarse es comprar un libro erótico y leerlo juntos por turnos. Los más tímidos pueden esconderse, literalmente, detrás de las tapas, y al pasarlo de mano en mano el nerviosismo se esfumará y se convertirá en ‘la hora del cuento sexy’, que puede llevaros incluso a escribir alguna historia propia y compartirla con el otro. Tener un papel delante hace más cómoda la situación».