¿Y cómo se hace eso? «Es una combinación de las palabras, de cómo se dicen y con qué actitud. Usa tu voz tal como estás moviendo tu cuerpo, habla suavemente, mira al otro o cierra tus ojos si te sientes más cómodo. No conviene que te rías histérico mientras estás explicándole a tu amante lo que le vas a hacer, pero tampoco hay ningún problema en una risita divertida si es lo que te sale natural en ese momento».