El número de sesiones requeridas depende del color, el tipo de tinta y profundidad de la ubicación.Pasada una semana de la primera sesión empieza a borrarse, pero habitualmente, son necesarias un mínimo de tres sesiones espaciadas de más de un mes para eliminarlo por completo. Unos meses después de la última sesión de láser se puede volver a tatuar la misma zona sin problemas.