Cómo durar más en la cama

Son muchos los hombres que quieren aguantar más tiempo en la cama, a pesar de no sufrir de eyaculación precoz.

El tiempo que «debe» durar el sexo para que sea satisfactorio es algo que trae de cabeza a muchos. Siempre que lo tuyo no sea un problema grave y tengas como único objetivo aumentar tu placer y el de tu pareja, puedes hacer uso de alguno de estos trucos.

  •  Sexjercicios. Pon en práctica los ejercicios de Kegel, que ayudan a ejercitar los músculos del suelo pélvico. Saber contraer el músculo pubocoxígeo hará que puedas llegar a controlar el momento exacto de tu eyaculación. El primer paso es familiarizarte con él durante la micción, cortando durante unos pocos segundos y retomando la expulsión de la orina. Una vez tengas el músculo localizado, puedes entrenarlo en cualquier momento y en cualquier lugar, mirando la televisión o conduciendo. Basta contraer el pubocoxígeo durante menos de diez segundos y relajarlo durante otros 5, con varias series de 10 a 15 repeticiones. Ten cuidado, porque la falta o un exceso de entrenamiento puede inflamar el músculo, como ocurre con cualquier otro cuando se hace actividad física. Los primeros efectos de los ejercicios son ya apreciables después de una o dos semanas.
  • Las damas primero. Si tu obsesión es que ella llegue, haz del sexo oral y la masturbación tus mayores aliados. Las mujeres aman los preliminares, y ayudarla a tener un orgasmo antes de la penetración te liberará de la continua presión por satisfacerla.
  • Deja de pensar en tu orgasmo. Cuanta más atención le prestes, más probable es que  llegues antes de tiempo. Así que no te estreses especulando lo que vas a durar y concéntrate en lo que estás haciendo. Ella debe acaparar toda tu atención, no tu orgasmo: fíjate en cómo sus brazos te abrazan o en sus muslos rodeándote. De este modo retardarás la eyaculación y lograrás una sensación de placer más larga.
  • Solo la puntita. La gran mentira de la humanidad puede ayudarte a retardar tu eyaculación. Primero, presiona el extremo de tu pene contra su clítoris y permanece en la entrada de su vagina, donde están las terminaciones nerviosas más sensibles. Cuando empiece la penetración, prueba con movimientos suaves, de poca profundidad. Las sensaciones no dejan de ser agradables.
  • Ella encima. La postura del misionero es peligrosa si pretendes retrasar la eyaculación. Lo mejor para alargar tu resistencia es que ella se sitúe encima y que se mueva lentamente. Evitando movimientos rápidos y de larga duración, el pene estará menos estimulado y tu duración aumentará.
  • ¿Repetimos? Si a pesar de todo el coito no ha durado lo que tenía que durar, vuelve a la carga. Lo normal es que aguantes mucho más la segunda vez. Después del primer orgasmo, estarás menos sensible a cualquier estimulación y por tanto, hay más posibilidades de durar más tiempo.

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