5. Francia e Italia optan por la industria nacional para sus coches oficiales
Tanto Emmanuel Macron, presidente de Francia, como Sergio Mattarella, el presidente de Italia, cuentan como vehículo oficial dos modelos producidos en casa. En el caso del político francés, se trata de un Citroën DS7 Crossback, un modelo autónomo que está equipado con el novedoso sistema de suspensión Active Scan, que se adapta al tipo de pavimento. Por su parte, el presidente italiano cuenta con el mítico Lancia Flaminia 335. Construido en 1961, algunos de los pasajeros más ilustres que han viajado a bordo de esta pieza de arte son la Reina Isabel II de Inglaterra o el difunto presidente de EE.UU., John F. Kennedy.