Los 92.000 kilómetros cuadrados de Portugal encierran en su interior un sinfín de posibilidades para el ocio y el aprendizaje cultural.
Aprovechando de las vacaciones de semana santa o de cara a las vacaciones de verano merece la pena organizar una escapada en este fascinante país. En su forma alargada, el territorio portugués permite al visitante conocer ciudades grandes, pueblos pequeños con un encanto especial, playas preciosas y monumentos de lo más relevante para la historia del país e, incluso, para la historia universal.