Los monumentos de Lisboa no dejan indiferente a nadie. En el barrio de la Alfama, el más antiguo de todos, se encuentra la Catedral, el Castillo de San Jorge, la Iglesia de San Vicente de Fora o el mirador de la Porta do Sol. De hecho, gracias a la poca altitud de la mayoría de los edificios, las vistas que nos ofrece Lisboa son espectaculares, existiendo una gran cantidad de miradores gratuitos distribuidos a lo largo y ancho de la ciudad.