En un pequeño pueblo de Corea del Sur, la iglesia local, representada por un pastor evangelista sin escrúpulos, aprovecha el temor de sus habitantes ante la amenaza de una gran inundación, para hacerse con gran parte de sus ahorros mediante la promesa de un porvenir promisorio y libre de peligros. Choi forma parte de una trama fraudulenta bajo el paraguas de la “incuestionable” iglesia, la institución más respetada por la población.