Nebraska es una clara demostración de que las comedias dramáticas pueden ser tan conmovedoras como divertidas, mucho más cuando el elenco que le da vida a la historia, comenzando por un papel descollante de Bruce Dern, contribuyen a que ésta sea un cóctel delicioso. Hablamos de una ingente cantidad de frases muy divertidas, efectos visuales de gran impacto emocional, una buena dosis de inocente locura y un guión escrupulosamente cuidado.