Aun así, el conjunto es sólido y contiene momentos memorables que llevarse al recuerdo. El aroma a cine clásico, aumentado por una efectiva y regresiva banda sonora del francés Alexandre Desplat, hará las delicias de nostálgicos ya que recupera las esencias de películas como Doce del patíbulo o El desafío de la águilas.