Tras las cámaras, el desconocido Colin Trevorrow, firmante de la comedia indie de ciencia ficción Seguridad no garantizada, guionista y conocido de Brad Bird -director de Los increíbles o MI4– siendo este su principal valedor y quien recomendara su elección a Spielberg, que en esta ocasión se limita a producir, como ya hiciera en la 3a entrega.