Así que, con una puesta en escena sin grandes alardes, la mejor baza del film reside en su reparto, ya que, pasada la curiosidad inicial en torno a cómo se ganan la vida Dink y los suyos, y a pesar de dos personajes que añaden cierto dramatismo al conjunto —la esposa encarnada por una envejecida Zeta Jones y cierto jugador un tanto turbio— la película jamás abandona su tono “buenrollero” y tal vez excesivamente benevolente.