Los cuatro jinetes deberán mantener su pasión por la magia, pero dentro del imprevisible precipicio generado entre la estupefacción de sus aficionados, la persecución policial y la presunción de delito permanente.
Los cuatro jinetes deberán mantener su pasión por la magia, pero dentro del imprevisible precipicio generado entre la estupefacción de sus aficionados, la persecución policial y la presunción de delito permanente.