2. Aprende la técnica. Básicamente, los ejercicios Kegel consisten en tensar dichos músculos, mantener el esfuerzo entre unos tres y cinco segundos y relajarse. Es necesario repetir el proceso unas cuantas veces, entre 10 y 20. Aunque se pueden realizar en cualquier posición (de pie, andando o tumbados), los expertos recomiendan practicarlos por primera vez cuando estemos relajados en la cama, puesto que resultará más sencillo. La sexóloga y autora de ‘Sex Yourself’ Carlyle Jansen sugiere una divertida alternativa en ‘Alternet’: poner una toalla encima del pene erecto para ver cómo asciende y desciende al ritmo de la tensión de nuestros músculos.