La Clínica Mayo ha desarrollado una breve guía para aquellos hombres que, aparte del tratamientos de hipotéticas enfermedades, deseen reforzar fácilmente su zona genital.
Estos son los 4 pasos:
1. Encuéntralos. Una de las grandes dificultades es averiguar dónde se hallan exactamente estos músculos que queremos reforzar. Podemos hacerlo, por ejemplo, deteniendo la micción de repente o fijándonos en qué zona se tensa cuando retenemos nuestros gases, pues son aquellos que debemos trabajar. Sin embargo, no debemos dejar de orinar repentinamente a menudo, ya que puede ser dañino para la vejiga.