La mayor parte de técnicas pasan por el autocontrol y fortalecimiento de los músculos pélvicos, que son los que se tensan cuando alcanzamos el orgasmo. Sostienen la vejiga y ayudan a controlar el flujo de orina, por lo que en muchos casos, se recomienda su refuerzo a aquellos hombres que tienen problemas de incontinencia urinaria. Los ejercicios Kegel de fortalecimiento pélvico, además, se emplean en algunos casos de tratamiento del cáncer de próstata. Esta práctica, que recibe su nombre del ginecólogo Arnold Kegel, que los diseñó en el año 1948, también es utilizada por las mujeres con problemas de anorgasmia. Sin embargo, los hombres también pueden practicarlos para mejorar sus funciones sexuales.