5. Fortalece nuestras defensas. Nuestra boca está llena de gérmenes, eso es así. Y besando intercambiamos una gran cantidad de ellos. Pues precisamente esto es lo que hace que nuestro sistema inmune se haga más fuerte. Besarse es la más agradable de las vacunas. P.D.: la mononucleosis y el herpes no cuentan. En ese caso mejor ser castos y puros.