El hecho de utilizar el transporte público, el uso de carburantes limpios y la depuración de los gases de los vehículos permiten combatirlo.
Así que ya sabes, si vives en una gran ciudad, a lo mejor estás respirando esta niebla tóxica que pone en jaque tu salud. Pero tranquilo, a partir de un determinado valor, las Administraciones están obligadas a informar a la población.