Es tanto su potencial que aprovechando sólo el 10% de la energía eólica que hay a ras del suelo, habría 20 veces la energía necesaria para todo el planeta. De todas formas, no está exenta de impactos: el más evidente es el impacto paisajístico, pero también interfiere en las comunicaciones, en el vuelo de las aves y produce contaminación acústica.