Dice el refrán que vale más una imagen que mil palabras. La finalidad de este artículo no es otra que demostrar cómo un simple gesto puede decir más que todas las frases excusantes del mundo. Porque cuando hablamos de cuernos y engaños, cada gesto se convierte en una prueba incriminatoria, ya que poco o nada podrás averiguar con vocablos. Si tienes la mosca detrás de la oreja y crees que tu pareja te la está pegando, atento a esta lista de señales de alarma a tener en cuenta.