El jacuzzi y la chimenea serán una atracción turística más, tanto que nos costará salir del chalet. Pero si sale, a pocos metros tendrá la estación de esquí de Megeve, con 124 pistas y 30 restaurantes de montaña, con menús para todos los gustos, aunque en nuestra cabaña nos espere el chef privado que nos han asignado.