Según un estudio de la Universidad de Columbia realizado sobre la ciudad de Nueva York, el carril bici para ser la forma más efectiva de mejorar la salud pública: la que reporta un mayor beneficio con una menor inversión. ¿Es todo color de rosa? Veamos los pros y los contras de este sistema.
Grandes beneficios a un bajo precio
Uno de los mayores beneficios que podemos obtener de la construcción de carriles bici es que efectúan un «efecto llamada» sobre aquellos que no se han decidido aun a utilizar la bicicleta como un medio de transporte urbano. Según el estudio anteriormente citado, las 45,5 millas de carril bici construidas en Nueva York durante 2015 (con un coste de ocho millones de dólares) hicieron que la probabilidad de que se use la bici como un medio de transporte creciera en un 9%.