Que en lo referente a nuestra vida sexual nos seguimos guiando por mitos que no conseguimos desterrar no es nada nuevo. Algo que se agudiza aún más cuando se trata de conseguir que la mujer experimente el mismo placer que el hombre, ya que tendemos a pensar que su psicología y fisiología son semejantes a la del varón, cuando en realidad los puntos de coincidencia son escasos. Ocurre también entre los más jóvenes, puesto que la representación del sexo en el cine o la televisión no hace mucho por cambiar la imagen que de las relaciones existe. ¿Recuerdan cuándo vieron una película de Hollywood en la que la pareja hiciese algo distinto en la cama a un triste misionero? Incluso 50 sombras de Grey resulta pacata a tal respecto, en comparación con la larga variedad de posiciones y alternativas que existen.