El cruising también es muy habitual en baños públicos, vestidores de gimnasios, paradas o estaciones de ferrocarriles y otros espacios públicos de paso, en los que existen códigos explícitos de quienes están buscando un rato de diversión antes de entrar al trabajo o antes de llegar a casa. Aunque el cruising es un encuentro sexual entre personas tanto heterosexuales como homosexuales, hoy en día lo habitual es conseguir a varones homosexuales participando en esta práctica.