Estos escenarios causan a la mayoría de los participantes mucho morbo, por el simple hecho de poder establecer contacto sexual con desconocidos en lugares públicos y con la posibilidad de ser vistos por otros que también buscan lo mismo. Y es que, es una práctica que se ha puesto de moda sobre todo para los turistas y visitantes que buscan tener experiencias diferentes en ciudades en donde abundan playas y parques.