Hace apenas unos días Shangay.com publicaba un listado de juguetes eróticos para gais y lo que llamaba la atención era que varios de ellos parecían pensados para jugar con el dolor: pinzas para pezones, ganchos anales, cockrings que parecen proceder del atrezzo de “La matanza de Texas”, esparcidores anales que podrían estar en cualquier taller mecánico… Y todo ello con la calificación de aquello “que ningún gay debe obviar”.