Pero hoy queremos hablar aquí del sentido literal, de la relación entre placer y dolor. El BDSM, las prácticas “bondage” o más llanamente el sadomasoquismo había llegado a formar parte del listado del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, pero fue retirado de él y en la actualidad podemos hablar de una creciente aceptación social de ese tipo de prácticas.