Sencilla idea que aún nadie ha patentado, pero ha sido de gran utilidad. Fácil, lana sobre la cabeza, ¡fum! Ingenioso, ¿no? Es una prenda tan sencilla, tan práctica y tan útil que su originalidad ha derivado su estilo, desde el clásico gorro de lana tradicional, el del Chavo del 8, hasta al que asemeja gorro con barba. Así es de versátil.
4. Botas de piel
Imprescindibles por el simple hecho de su practicidad y evolución. No puede estar completo un guardarropa de invierno sin un buen par de botas de piel.

