Una decisión empresarial que privará por ahora a una gran parte de los fans de adquirir dicho modelo, aunque no dudamos que muchos caprichosos caerán. Por otro lado, me alegra saber que la marca resucita el Sea-Dweler, un submariner de mayores prestaciones que salió del portafolio de Rolex al ser sustituido por el Deep Sea, gran reloj pero con unas dimensiones que tira para atrás a muchos compradores por su excesivo tamaño y voluminosidad.