Otro lugar para no perderse dentro de la isla de Bali es Jimbaran, pueblo de pescadores ubicado en una fantástica bahía con forma de media luna. Rodeado de montes y volcanes, los atardeceres en sus acogedoras playas nos deslumbrarán, tanto como para sentarnos un largo rato en alguno de sus restaurantes playeros con techos de paja. Es inevitable que aquello que nos rodea nos abra el apetito.