El sí al matrimonio entre personas del mismo sexo ganó con el 61,6% frente al 38,4% del no. Pese a que el voto no era vinculante, el gobierno conservador del primer ministro Malcolm Turnbull se comprometió a presentar inmediatamente esta iniciativa en el Parlamento para convertirla en ley y hacer realidad las aspiraciones de muchas parejas homosexuales. Y eso ha ocurrido hoy.