Ser bueno es ser atractivo
En el informe publicado por los investigadores en un número de la revista Personality and Individual Differences, escribieron: “Descubrimos que lo que es bueno es bello, con la personalidad reflejándose en los rasgos buscados como atractivos en una persona. Este fenómeno puede ser llamado el ‘Efecto halo’, y se puede asumir que los aspectos de la personalidad contribuyen a juzgar el atractivo de una persona y que lo que uno busca en la personalidad está reflejado en sus preferencias físicas”.