Si bien la primera vez que los participantes evaluaron las fotografías habían llegado a resultados similares, esta segunda ronda, con las descripciones de personalidad, cambió su percepción sobre el atractivo de las chicas en la foto. El grupo que evaluó las fotos con descripciones positivas de la personalidad incrementó el grado de atractivo y el grupo con las descripciones negativas disminuyó su percepción sobre qué tan atractivas eran.