En la década de 1950 empezaron a surgir movimientos intelectuales que desafiaron y revisaron las tradiciones socioculturales respecto del comportamiento sexual humano. Aspectos como la desnudez, las relaciones premaritales, la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo pasaron a ser el foco de la mentalidad evolutiva de las mujeres y los hombres en los años 60. La moral impuesta de la sociedad se tambaleaba. La llamada Revolución Sexual o Liberación Sexual sentó las bases para debates que se mantienen en la actualidad. Mucho ha cambiado desde entonces, pero en pleno siglo XXI el grueso de la civilización permanece estigmatizado por tradiciones patriarcales y por la incomprensión hacia los deseos humanos y sus vicisitudes. En resumen, aún queda muchísimo por hacer. Habrá quienes se preguntarán: pero ¿qué tiene que ver el porno, una industria que explota como un objeto la figura de la mujer, con todo esto? Tal vez indagar un poco más en el tema con estos documentales sirva para ampliar los criterios.