El interior también cuenta: el tomate por dentro.
Debido al gran aporte de agua que encontramos en un tomate, este fruto nos aporta pocas calorías. La mayoría de ellas se corresponden a los hidratos de carbono y las pocas grasas que existen en su interior. No obstante, la riqueza del tomate se halla en las sustancias diminutas que lo conforman: los micronutrientes.