Amanda Gryce sufre de una rara condición médica conocida como trastorno de excitación genital persistente (PGAD). Esto le provoca incontrolables orgasmos todo el día y que experimenta desde que tenía 6 años. No puede controlarlos. Hasta la más minima vibración (el movimiento de un auto) la puede excitar. Su rara condición ha despertado la curiosidad entre varios profesionales.