Lejos de esta realidad, toda relación de follamigos tiende a provocar confusiones sentimentales a alguno de los dos implicados en algún momento de la trayectoria común. La sensibilidad con la que puede tratarse esta situación cuando el cerebro comienza a confundir la amistad y el amor debido a la satisfacción sexual conseguida y la confianza mantenida es relativamente inestable ya que comienzan a surgir sentimientos enfrentados que son muy difíciles de valorar objetivamente y, en este caso, el amigo en el que te apoyabas para resolver en el pasado este tipo de dudas, es hoy quien te las provoca.