Sin contar con que para la mayoría de la población mi profesión está plagada de estereotipos, normalmente erróneos y bastante dañinos.
En mi experiencia, la cita puede derivar en dos tipos de conversación: preguntas infinitas sobre los intríngulis del negocio (¿Las pollas de los actores son tan grandes como parecen? ¿Los chicos toman viagra? ¿Cómo aguantan tanto sin correrse?) o la sensación de haberte convertido ipso facto en una consejera sexual (Mi última novia no se corría con la penetración. Cómo provocar el squirting. No sé si puedo dar placer a una mujer porque mi pene está curvado en un ángulo obtuso de 23 grados.).