Siempre que me preguntan en una entrevista qué es lo peor de dedicarme a la pornografía, contesto lo mismo: lo peor de ser actriz porno es cómo la sociedad concibe el trabajo sexual.
Siempre que me preguntan en una entrevista qué es lo peor de dedicarme a la pornografía, contesto lo mismo: lo peor de ser actriz porno es cómo la sociedad concibe el trabajo sexual.