Como podrás imaginar, esto produce la muerte directa e indirecta de un elevado número de especies, incluida la especie humana. Se han reportado más de 50.000 orangutanes muertos debido a la deforestación de las selvas en las que viven y miles de personas se ven afectadas por problemas respiratorios a causa de los incendios. Por si no fuera suficiente, la producción de la palma requiere de una elevada cantidad de fertilizantes y pesticidas, que causan la contaminación de las aguas, repercutiendo, no sólo a la fauna, sinó que también en la población local.