La moda y el cine siempre han estado estrechamente ligados, ya sea por h o por b. Desde el tan necesario diseño de vestuario de las películas (véase el inolvidable Givenchy de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes) a las alfombras rojas repletas de trajes de grandes marcas, pasando por filmes que retratan todo lo que hay detrás del mundillo de la moda, como Prêt-à-porter o El diablo viste de Prada.