Toparse con un hombre al que le gusta alardear de cuánto dura en la cama es una misión sencillísima. Hay tantos de esos que dicen que pueden aguantar horas que si, por cada uno muriera un gatito, éstos acabarían en peligro de extinción.
Toparse con un hombre al que le gusta alardear de cuánto dura en la cama es una misión sencillísima. Hay tantos de esos que dicen que pueden aguantar horas que si, por cada uno muriera un gatito, éstos acabarían en peligro de extinción.