Si usted está leyendo este artículo, es probable que eso del orgasmo vaginal le suene a antediluviano, que el orgasmo clitoridiano lo conozca ya al dedillo (valga la redundancia) y que ande con otras cosas más exóticas como el beso de Singapur, el sexo tántrico o a saber qué. Así que si quiere probar algo nuevo, puede fijarse en el orgasmo cervical, sobre el que hay muy poco escrito pero del que cada vez se habla más en las revistas femeninas y los artículos relacionados como el sexo.