El sexo vainilla significa caer en la rutina y en las prácticas tradiciones que paulatinamente destruyen el apetito sexual de las personas. El término surge de una alegoría gastronómica: en una heladería hay, al menos, 20 sabores diferentes. Existen combinaciones tan excéntricas que con sólo probarlas desencadenarían un orgasmo gustativo. A pesar de esto, las personas se limitan al tradicional y común sabor vainilla, desaprovechando una variedad de nuevas sensaciones e intensos placeres.