Un equipo científico de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha querido comprobar los beneficios sociales que implica ser atractivo. Su investigación, publicada en Evolución y Comportamiento Humano ha concluido que las mujeres que se sienten más atractivas y que tienen una cara más simétrica son más egoístas a la hora de ayudar a los demás.