La mayoría de la gente va al gimnasio o sale a correr por la noche, pero un estudio reciente asegura que es mucho mejor hacerlo por la mañana. La investigación de la Universidad de Murcia, dirigida por la doctora Marta Garaulet, afirma que el ejercicio intenso nocturno altera nuestros ritmos biológicos y afecta a la calidad del sueño.