Para un sector bastante considerable de especialistas organizacionales y gestores de recursos humanos, los sistemas actuales de medición de clima laboral se asemejan a un dinosaurio: son grandes, lentos, complicados, y muy caros de alimentar.
Para un sector bastante considerable de especialistas organizacionales y gestores de recursos humanos, los sistemas actuales de medición de clima laboral se asemejan a un dinosaurio: son grandes, lentos, complicados, y muy caros de alimentar.