No somos profetas que buscan aleccionar al mundo, pero podemos seguir el ejemplo de Zaratustra y regresar con quien un día nos dañó para hacer las pases. Ahora sí puedes dar y recibir una amistad pura sin sentir algún tipo de dolor.
No somos profetas que buscan aleccionar al mundo, pero podemos seguir el ejemplo de Zaratustra y regresar con quien un día nos dañó para hacer las pases. Ahora sí puedes dar y recibir una amistad pura sin sentir algún tipo de dolor.