“La sensasión más satisfactoria que puedes tener en el gimnasio es el pump (bombeo). Digamos que estás entrenando bíceps. La sangre recorre tus músculos, tus músculos se tensan, como si tu piel fuese a explotar en cualquier instante. Es como si alguien inflara con aire tus músculos. No hay mejor sensación en el mundo”.